Tras visitar un suburbio de Kiev, Emmanuel Macron, presidente de Francia, dijo que había indicios de crímenes de guerra luego de las ‘masacres’ cometidas por las fuerzas rusas.
Junto a los lideres de Alemania, Italia y Rumania, con quienes visitó la comunidad de Irpin, el mandatario denunció la ‘barbarie’ de los ataques que asolaron la ciudad y elogió el valor de los residentes y otras localidades que impidieron la llegada del ejército ruso a la capital ucraniana.
Este viaje también es una muestra de respaldo colectivo europeo a Ucrania, mientras trata de resistir a la invasión de Rusia.
Además, dentro de esta visita, tendrá una reunión con Volodímir Zelenski.