Ante la tala masiva de árboles que sucede en el estado, habitantes y organizaciones han responsabilizado al gobierno estatal, el cual es la única autoridad competente para detenerlo.
El investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR), Víctor Ávila Akerberg, lleva 20 años monitoreando el Bosque de Agua y acusa a las autoridades estatales y federales de omisiones y negligencia para detener la tala ilegal en el Estado de México.
Según el especialista, al menos seis mil hectáreas de bosques de oyamel han desaparecido en el parque nacional Lagunas de Zempoala.
La complicidad de las autoridades estatales y federales causan el enojo de los ejidatarios, los cuales han aportado nombres y domicilios de los taladores; ubicación de aserradores y sus operadores, el modus operandi y georreferenciación de estas bandas que controlan la tala.
“No ha habido respuesta de nuestras autoridades. Nos salen con que las carpetas no están bien integradas. Hoy 18 mil hectáreas de bienes comunales, han sido devastadas, un promedio de seis mil de hectáreas, a nosotros nos preocupa porque no hay interés en ningún gobierno, del Estado de México como federal», dijo un de los afectados.
Sin duda alguna, la corrupción es un tema que el gobierno del Estado de México y la Cuarta Transformación del presiente Andrés López Obrador deben trabajar para que los ciudadanos que habitan en los 125 municipios, puedan vivir en un entorno sano, limpio y de calidad.